La Cámara de Apelaciones de La Haya decidió hoy que se revea la solicitud de acusación de genocidio contra el Presidente sudanés.
La Cámara de Apelaciones de la Corte Penal Internacional (CPI) ha decidido hoy quese revierta la decisión de la Cámara de Instrucción I de que no había evidencia suficiente para decidir sobre la intención genocida de al-Bashir contra los grupos fur, masalit y zaghawa de Darfur.
De este modo, la cámara acepta la apelación del fiscal, Luis Moreno Ocampo, a la “decisión sobre la solicitud de la fiscalía de una orden de arresto contra Omar Hassan Ahmad Al Bashir”, debido a un error legal que la desacredita.
Con dicha decisión, del 4 de marzo de 2009, la mayoría de la Cámara de Instrucción I aprobó la emisión de orden de arresto contra el Presidente sudanés, Omar al-Bashir, por crímenes de guerra y lesa humanidad, pero consideró que el material ofrecido por el fiscal no ofrecía base razonable para creer que al-Bashir tuviera una intención específica de destruir, en su totalidad o en parte, a los grupos fur, masalit y zaghawa. Por lo tanto, el crimen de genocidio no fue incluido en la orden de arresto emitida contra al-Bashir.
El 6 de julio, el fiscal apeló esa decisión ante la Cámara de Apelaciones.
La audiencia fue emitida en directo en forma audiovisual a través del sitio web de la CPI.
Un alto cargo del Ministerio de Información, Rabie ABdelati, dijo al sitio web de noticias humanitarias de la Fundación Reuters, Alertnet.org, que la decisión de la Cámara de Apelaciones era política y pretendía dificultar las elecciones democráticas de abril.
“Este procedimiento de la CPI es sólo un obstáculo para los esfuerzos del Gobierno de Sudán con respecto a las elecciones y a un traspaso de poder pacífico”, declaró.
Paralelamente al diálogo de paz en Doha, en los tres estados de la región occidental de Sudán quien manda es la violencia que deja decenas de muertes y empeora aún más las criticas condiciones humanitarias de la población.
El grupo define a estrategia para esta región en una reunión presidida por el responsable gubernamental del archivo de Darfur.