Sudán dirigirá la fuerza de control fronterizo durante los primeros 6 meses de funcionamiento. Hace un mes, los presidentes chadiano y sudanés firmaron un acuerdo por el que se comprometían a evitar la violencia y normalizar las relaciones entre ambos países.
El Presidente chadiano Idriss Deby comienza hoy una visita de dos días a Jartum, donde espera reunirse con su par sudanés, Omar Hassan al-Bashir.
El diálogo con Miraya FM, el ministro de Información chadiano, Hassan Mursal, dijo que la visita de Deby tiene como objetivo fomentar los acuerdos bilaterales firmados entre ambos países.
En los últimos años, las relaciones entre Jartum y Yamena han presentado una atmósfera de conflicto que ha conducido incluso al corte de los lazos diplomáticos en 2008.
Mursal aseguró que ninguna de las dos partes permitirá actividad hostil a través de la frontera.
Según publicaba la agenda AFP el pasado viernes, Sudán será el primero el liderar la fuerza conjunta chadiano-sudanesa para el control de la frontera común.
Según Relief web, “Las dos partes han acordado que por los primeros seis meses, el lado sudanés conducirá la fuerza conjunta”, y Chad tendrá el segundo puesto, según un documento firmado pro le secretario de estado de Defensa chadiano, Mahamat Beshir Okoromi, y el general líder de la Inteligencia sudanesa, Mohammed Atta al-Moula.
La fuerza tendrá su cuartel central en al-Geneina, capital de Darfur Oeste. Del 18 al 25 de febrero, se reunirán allí los comandantes de ambos países para familiarizarse con los puestos de observación y determinar los aspectos prácticos del despliegue de la fuerza.
La fuerza tendrá un total de 3 mil hombres, la mitad de cada país.
El mes pasado, se firmó un acuerdo para normalizar las relaciones entre ambos países.
“Hemos decidido terminar con el llamado conflicto Sudán-Chad”, dijo el ministro Okoromi, añadiendo que a su regreso de Jartum pondrán “todo en su lugar para implementar el acuerdo”.
Desde hace años, ambos países se han acusado mutuamente de apoyar los grupos guerrilleros en sendos territorios.
“Las reacciones entre Sudán y Chad son claves en el conflicto de Darfur -refiere la periodista de Alertnet.org Opheera McDoom-, y los dos países se han acusado mutuamente de financiar a los rebeldes en su lucha por el poder”.
Un acercamiento entre ambos vecinos el mes pasado incluyó un acuerdo para formar una patrulla conjunta y mover a las fuerzas rebeldes lejos de la extensa y porosa frontera.
“Estamos pidiendo al Gobierno de Jartum (…) que retire inmediatamente a esas fuerzas fuera de nuestras áreas (…) y que compense a las víctimas de esos crímenes”, dijo, Adam Shiekat, un integrante del movimiento juvenil de Al-Sayah.
Paralelamente al diálogo de paz en Doha, en los tres estados de la región occidental de Sudán quien manda es la violencia que deja decenas de muertes y empeora aún más las criticas condiciones humanitarias de la población.
El grupo define a estrategia para esta región en una reunión presidida por el responsable gubernamental del archivo de Darfur.