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    25 de noviembre: Las violencias contra las mujeres

    DV, Darfur Visible ACNUR Euskal Batzordea / Darfur y otros / 22.11.2013
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    Mujeres de Darfur refugiadas en Chad. Foto: ACNUR.

    La violencia contra las mujeres no sólo se produce en los actos que atentan contra su integridad de forma directa. Está también en las condiciones diferenciadas en las que mujeres y los hombres acceden a los derechos que les corresponden. Esta precariedad las coloca en una situación de gran vulnerabilidad cuando estalla un conflicto. Aún así toman la iniciativa y se comprometen con planes de presente y futuro con fortaleza y dignidad.

    25 de noviembre - Día Mundial contra la violencia hacia las mujeres

    Cuando se habla de los conflictos africanos y las consecuencias directas y específicas contra las mujeres, es habitual que se hable de violaciones, raptos, esclavitud sexual, matrimonios forzados, y otras.
    Estas formas de violencia directa no surgen repentinamente cuando estalla el conflicto sino que tienen una clara vinculación con otras formas de violencia menos visibles, una situación preexistente de inequidad y falta de derechos, que crea vulnerabilidad para las mujeres.
    La situación de conflicto armado es como una lupa que, colocada sobre estas sociedades, exacerba las condiciones que ya existían antes del conflicto. Esa falta de derechos y posibilidades de decidir sobre sus propias vidas era una realidad antes del conflicto. Pero además, la fatal de equidad en las tomas de decisiones es perjudicial para el desarrollo de toda la comunidad y afecta negativamente a hombres y mujeres de todas las edades.

    La situación en Darfur, Sudán
    La desigualdad que viven hombres y mujeres es fácilmente apreciable en los datos de equidad de género del Índice de Desarrollo Humano del Programa de Desarrollo de la ONU, PNUD, o los informes de la Thomson Reuters Foundation. Estos muestran las desigualdades que viven mujeres y hombres día a día más allá del conflicto de Darfur y el conflicto norte-sur, entre otros.
    Según el informe de TRF, en este país, 12,1 millones de mujeres y niñas son víctimas de mutilación genital femenina. Además, las niñas pueden casarse legalmente a partir de los 10 años y un tercio de las mujeres de 20 a 24 años estaban casadas a los 18 años de edad. 730 madres mueren por cada 100.000 partos que se producen.
    TRF también recoge que el artículo 152 del código penal sudanés permite el arresto y la flagelación de mujeres por vestirse de manera inadecuada; y las mujeres víctimas de violaciones a menudo no informa de ello por temor a ser tratadas como adúlteras según las disposiciones legales vigentes, y condenadas a azotes y prisión.
    Asimismo, sólo el 62% de las mujeres están alfabetizadas, a diferencia de los hombres alfabetizados que son el 80%.
    Entre la población mayor de 25 años sólo 70 mujeres, por cada 100 hombres, han terminado la escuela secundaria. Por cada 100 hombres que trabajan de forma remunerada sólo trabajan 40 mujeres (29% del total).
    Y por cada 100 hombres en el Parlamento, hay 32 mujeres (24,6% del total), ya que la Ley nacional electoral de 2008 reserva el 25 por ciento de escaños en la Asamblea Nacional para las mujeres.
    Darfur es además una zona marginada del reparto de riquezas por lo que sus infraestructuras físicas, administrativas y otras con de una gran precariedad y la población viven mayoritariamente en condiciones de extrema pobreza.
    El conflicto de Darfur que surgió en esta región del oeste del país en febrero de 2003, y todavía no se ha resuelto definitivamente, complicó el contexto: desplazamientos forzados, grandes cantidades de armas, grupos militares y opositores enfrentándose en zonas pobladas y atacando directamente a civiles, impunidad y falta de respuesta ante los delitos, pobreza y precariedad, conflictos étnicos y por recursos paralelos.
    De este modo, estas cifras expresan las diferentes posibilidades de acceder a los derechos que tienen mujeres y hombres. La precariedad de las condiciones de vida de las mujeres previas al conflicto las coloca en una situación de gran vulnerabilidad cuando este estalla.
    En Sudán hay 2,14 millones de personas obligadas a abandonar sus hogares de forma forzada y desplazarse dentro del país y casi 570 mil personas más han huido a otros países. La mitad de estas personas son mujeres de todas las edades, de recién nacidas a ancianas.

    La situación en República Democrática del Congo (RDC)
    En este caso, también los datos de equidad de género del Índice de Desarrollo Humano del Programa de Desarrollo de la ONU, PNUD, muestran un contexto de grave marginación, previo y paralelo al conflicto surgido en el este del País hace más de 15 años.
    En este caso, la precariedad impide analizar datos básicos como las tasas de educación secundaria y el resto de datos no son optimistas.
    En este país, las adolescentes de entre 15 y 19 años son madres en 7 de cada mil partos. Mueren 81 mujeres por cada 100.000 partos.
    Sólo 85 mujeres, por cada 100 hombres, trabajan de forma remunerada. Esto es el 46% del total de fuerza de trabajo.
    Asimismo, las mujeres en el Parlamento son sólo 18 (15% del total) por cada 100 hombres.
    RDC está en el puesto 142 de 146 en la lista de países por sus desigualdades de género.
    En la zona de Kivu Sur los principales sectores de empleo son la minería y la agricultura, aunque en gran medida de forma artesanal e informal.
    Cuando las mujeres asumen el rol de proveedoras, lo suman al de las tareas domésticas y el cuidado de la familia. Los hombres no comparten estos trabajos.
    Desde muy pequeñas, las mujeres son las encargadas de acarrear agua y leña todos los días para cocinar, lavar la ropa y la casa, e higienizarse.
    Es evidente que esta situación de desigualdad no es inocua en el contexto de conflicto, en el que se enfrentan más de 50 grupos armados y las Fuerzas Armadas Congoleñas (FARDC) por cuestiones étnicas, territoriales e históricas, pero especialmente por el control de territorios ricos en minerales de interés internacional (coltán, oro, casiterita, etcétera) como por los diamantes, prácticamente sin ningún control por parte del Estado..
    Los grupos cuentan en ocasiones con el respaldo de gobiernos o empresas internacionales que los financian para poder acceder a dichos recursos.
    Las Naciones Unidas (ONU) estiman que 1.000 personas mueren cada día por causas asociadas a la ausencia de paz sólo en el este de la República Democrática del Congo (RDC). Según cifras de la Agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados, ACNUR, al menos 3,1 millones de personas han sido desplazadas por la fuerza dentro del país, a las que se suman otras 509.000 que han buscado refugio en el extranjero.
    En el este, zona rural asediada por la pobreza, la violencia y los conflictos armados, la situación es aún más grave.
    Las mujeres y las niñas son el 50 por ciento de la población desarraigada y en Kivu Sur, se estima que 2 de cada 3 mujeres han sido violadas.

    Resiliencia y resistencia
    En estos contextos de grave crisis, desempoderadas por las condiciones de desigualdad y gravemente afectadas por las situaciones de conflicto, las mujeres de Darfur, República Democrática del Congo (RDC) y otros lugares del mundo no se quedan quietas y trabajan por su presente, su futuro y el de sus familias y comunidades.
    Participan en las iniciativas de paz en las que son convocadas, generan medios de comunicación en los que atender las temáticas que las afectan, conforman cooperativas y grupos de apoyo, generan negocios con los que sostener a sus familias, además de criar y educar a hijos e hijas y ocuparse de las personas mayores. Cuando tienen la posibilidad se vuelcan a los estudios y a representar a sus comunidades en espacios públicos, incluso el Parlamento.
    Debido a la precariedad de su situación el apoyo económico e institucional es necesario para fortalecer estos proyectos personales y grupales, pero son ellas quienes toman la iniciativa y se comprometen con los objetivos con fortaleza y dignidad.

    Género y Paz - Situación de género en Sudán

    Mujeres en la administracion nativa

    15.11.2013
    Lenguaje de género y paz

    Petróleo y conflicto(s) en los Sudanes

    06.10.2014

    La antigua Sudán, dividida en dos países desde la independencia de Sudán del Sur, es el escenario de tres conflictos cuyas causas, aún siendo múltiples, pivotan sobre un eje común: el petróleo. Pese a su papel protagónico en todos los órdenes de la vida, las mujeres generalmente quedan sistemáticamente fuera de toda (re)presentación de la “guerra de los recursos” sudaneses.

    Mujeres protagonistas

    Las mujeres deben liderar la construcción de paz

    01.08.2014

    Gracias a su propia iniciativa y espíritu de lucha como al esfuerzo y al apoyo de ONG como Worl Relief, las mujeres darfuríes hacen frente a una tradición y cultura que las excluye del liderazgo y de la participación y trabajan junto a los hombres en los Comités de Paz y Reconciliación.

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     • Report: North Darfur gold mine conflicts not inter-tribal; Sudan regime behind them

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