El apoyo al Gobierno de Sudán Del lado del Gobierno se cuentan las opiniones de académicos y otros que rechazan las acusaciones de crímenes de guerra y la denuncia tácita de que el Presidente sudanés haya ordenado atacar a civiles y pauperizar la zona deliberadamente. Es el caso de David Hoile, miembro del European-Sudanese Public Affairs Council, lo justificó de este modo: “El Gobierno ha usado su armada y fuerza aérea en respuesta a la rebelión, ha recurrido también a las ‘Popular Defence Forces’ (Mujahedeen) compuestas de voluntarios locales y nacionales, y ha reclutado soldados entre las tribus locales que lo apoyan políticamente para formar fuerzas irregulares adicionales. También está claro que una variedad de otros grupos armados han estado activos en Darfur en los dos últimos años, como participantes, o sacando tajada en el tumulto (…) Darfur ha tenido históricamente serios problemas con el vandalismo armado, llamado el fenómeno janjaweed, y bandas criminales armadas provenientes de ambos lados de la frontera Chad-Sudán se han sumado al caos”.
Voces en contra de la política de al-Bashir Numerosas versiones de especialistas, gobiernos y activistas circulan en torno a la situación de marginalidad a la que el Gobierno de Omar al-Bashir habría sometido a Darfur. Asimismo se cuestiona las políticas económicas e internacionales que han llevado al país a una situación crítica. Por ejemplo, las Naciones Unidas y otras entidades defensoras de los derechos humanos denuncian que el Gobierno sudanés no permite el acceso de los observadores a información crucial para determinar la verdadera situación tanto del país como de la región de Darfur, así como las causas que la provocaron. El 4 de abril de 2008, el Secretario General de la ONU Ban Ki-moon declaraba: "El sufrimiento continuo es tan imperdonable como posible de prevenir, y el potencial para la paz y el progreso es enorme" en Darfur. Y agregaba: “A cuatro años de la primera reunión del Consejo de Seguridad sobre Darfur, la situación sigue siendo grave o peor”. Ki-moon denunció en un comunicado que “como resultado de los ataques continuos perpetrados por las fuerzas armadas [sudanesas] y otros grupos, más de 100 mil civiles se vieron forzados a huir de la violencia en 2008, con la salida de mil personas por día”. Y alertó: “El deterioro de la situación de seguridad dificulta el despliegue de una Misión Hibrida de Unos días después, las Naciones Unidas enfrentaron la cifra de 300 mil muertos por la crisis de Darfur a los 10 mil muertos oficiales reconocidos por el Gobierno Sudanés. Del mismo modo, Human Rights Watch, denunció en su informe sobre los derechos humanos en 2007 que el Gobierno sudanés “tuvo un papel central en el fomento del caos, tanto por continuar con los ataques directos a civiles como por no sujetar las riendas o detener a individuos responsables de abusos”. Allí se dice que en julio de 2007 el gobierno finalmente consintió el despliegue de los observadores y fuerzas de paz UNAMID (enlace a ancla UNAMID en ONU), pero el resto del año “los progresos para el despliegue sufrieron la obstrucción del gobierno sudanés, demoras burocráticas y el paso lento de las contribuciones militares a la fuerza”. Por su parte, el fiscal de la Corte Penal Internacional, Luis Moreno Ocampo, en su reporte de junio de 2008 sobre el caso abierto por resolución de la ONU, denuncia que “en diciembre, el pueblo de Darfur estaba siendo atacado en sus casas y campos. Fueron atacados en el pasado y están siendo atacados ahora. Personas civiles, en particular los fur, massalit y zaghawa, son el objetivo. Más de 2.5 millones de personas están desplazadas. La destrucción de los medios de vida y la presencia en la vecindad de las villas de las fuerzas del Gobierno sudanés y la milicia janjaweed crean un ambiente hostil dirigido a desalentar los retornos. Los civiles son asesinados, las casas son quemadas o saqueadas, los mercados y escuelas son bombardeados, las mezquitas son destruidas. La tierra, el fundamento de la sociedad, está siendo efectivamente usurpada. Nuevos ocupantes alteran el equilibrio demográfico”. Otros autores internacionales de renombre como Gérard Prunier, los investigadores y activistas Alex De Waal y Eric Reeves, y el periodista del New York Times Nicholas Kristof han denunciado repetidamente el rol criminal del Gobierno de Jartum en la crisis de Darfur.
War in Darfur and the search for peace /
Global Equity Initiative-Harvard University Press/2007
Darfur, entre la marginación y la ignorancia /
Cuadernos del IECAH/2008
Darfur's Sorrow - A History of Destruction and Genocide /
Cambridge University Press/2007
Darfur: The Ambiguous Genocide /
Hurst & Company/2005
World Report 2008 - Human Rights Watch /
HRW/2008
A long day's Dying - Critical moments in the Darfur Genocide /
The Key Publishing House Inc./2007
A quién representan los negociadores de paz de Darfur en Doha /
Radio Dabanga/2010

SUNA
• Foreign Ministry Summons Western Diplomats to Inform about South Sudan Support to Rebels
• Delegation of Burkina Faso acquainted on National Assembly's experience in hosting conferences
Radio Dabanga
• Report: North Darfur gold mine conflicts not inter-tribal; Sudan regime behind them
• Detained women on hunger strike in North Kordofan prison, Sudan
• Attack on Abu Karshola leaves 411 Sudan soldiers dead: rebels