“...Tras años de guerras desapercibidas, Darfur es la nueva Etiopía, el símbolo de la desgarradora pobreza africana. Más allá de clichés, el cinturón de hambre etíope y Darfur tienen algo en común: su pobreza no es en absoluto inevitable. Los agrónomos dicen que ambas regiones podrían exportar producción en lugar de depender de la ayuda. Como en tantos lugares, aquí la pobreza es antes que nada y sobre todo un tema político. La guerra es lo extremo, pero el hambre generalmente asola la periferia de los estados centralizados en los cuales el poder se concentra en unas pocas manos...”.