ACNUR Euskal Batzordea
Género y Paz VisiblesDarfur VisibleCongo R.D. Visible
  • Recursos para periodistas
  • Ficha
  • Ficha
  • Filtrar archivos

    Localiza el material qué más se adecua a tu interés seleccionando sus características en nuestra base de datos.

    Tipo

    Acción humanitaria en el conflicto
    Acción humanitaria general
    Análisis
    Apoyo
    Artículo
    Crítica
    Desarrollo
    Documentación original
    Gubernamental
    Investigación
    Libro científico
    No gubernamental
    ONG Internacional
    ONG local
    ONU
    Otros
    Ponencia
    Sensibilización

    Idioma

    Castellano
    Francés
    Inglés
    Ruso
    Árabe
    Italiano
    Euskara
    Alemán
    Catalán
    Portugués
    Chino
    Otro

    Año de publicación

    Desde

    Hasta

    Disponibilidad

    Pago
    Gratuito

    Darfur olvidado: Viejas tácticas y nuevos actores

    Las nuevas dinámicas étnicas internas en Darfur; el actual aprovisionamiento de armas y otros apoyos a todas las partes; y las crecientes conexiones a conflictos actuales y latentes en zonas disputadas de Sudán del Sur y Kordofan Sur; estos tres factores elevan la perspectiva de que continúe una guerra por desgaste de baja combustión con los actores armados y contra las comunidades civiles en Darfur y a lo largo de nuevos frentes en las fronteras sur y este de la región.

    Traducción informal del resumen ejecutivo realizada por DV.

    Desde 2010 Darfur ha desaparecido completamente de la agenda internacional. El Gobierno de Sudán ha proclamado que el conflicto armado mayor está esencialmente acabado, la violencia armada de todo tipo ha declinado significativamente, y que esa violencia está ahora dominada por la criminalidad más que por la confrontación militar (AP, 2009; VOA, 2010).
    Este punto de vista ha sido reforzado por las declaraciones del liderazgo de la Misión Conjunta de Mantenimiento de Paz de las Naciones Unidas (ONU) y la Unión Africana (UA) para Darfur y por las partes involucradas en el Acuerdo de Doha para la Paz en Darfur (DDPD) suscrito en 2011, las cuales se han congratulado de la declinación de la violencia y las transformaciones regionales más amplias como conducentes a una resolución final del conflicto (UNAMID, 2011b; Gambari, 2011; VOA, 2010).
    A pesar de esas afirmaciones de celebración, el conflicto de Darfur ha pasado grandemente ignorado a una nueva fase. Mientras varias zonas de Darfur están más pacíficas que en 2009 de forma demostrable –particularmente cuando la geografía del conflicto ha virado hacia el este alejándose de Darfur Oeste y la frontera entre Sudán y Chad- a finales de 2010 y en la primera mitad de 2011 se vio una ofensiva significativa de las Fuerzas Armadas Sudanesas (FAS) y las milicias, respaldada por los ataque y los bombardeos aéreos, dirigidos tanto contra grupos rebeldes como contra la población civil zaghawa a lo largo de una amplia franja del este de Darfur (AI, 2012).
    Significativamente, el Gobierno de Sudán ha cambiado parcialmente y ya no usa tanto las milicias sino que se apoya en representantes no árabes recientemente formados (y con armas nuevas). Este cambio de estrategia ha modificado fundamentalmente el mapa étnico del este de Darfur, al recurrir a las tensiones que estaban latentes entre grupos no árabes por las tierras, cuestiones étnicas o por el dominio político local, y generando una violencia étnica más significativa desde el surgimiento del conflicto en 2003.
    Este nuevo patrón, abordado en la Sección I del informe, marca un cambio sustancial en las dinámicas del conflicto de Darfur, distintas de las dos fases previas del conflicto.
    La primera ola de grandes luchas, entre 2003 y 2005 estuvo dominada por ataques contra grupos no árabes acusados de apoyar la rebelión. La violencia fue perpetrada principalmente por milicias abbala (pastores de camellos), principalmente árabes, patrocinadas por el Gobierno. Estas llevaron a la muerte de miles de civiles y el desplazamiento de cientos de miles de personas. Tras la firma del Acuerdo de Paz de Darfur (DPA) en 2006, los grupos árabes se posicionaron cada vez más en contra del Gobierno y entre ellos.
    Entre 2008 y 2010, las muertes violentas Darfur se debían principalmente a luchas entre árabes, de manera destacada entre grupos abbala y baggara (pastores de ganado) en Darfur Sur. (AU, 2009, p. 112; Flint, 2010b; USAID, 2010).
    En cambio, la “nueva” guerra en el este de Darfur, que surgió a finales de 2010 y comienzos de 2011, ha enfrentado a grupos no árabes contra otros no árabes, específicamente, milicias patrocinadas por el Gobierno, de grupos no árabes pequeños previamente marginados, como los Bergid, Berti y Tunjur, desplegados contra los grupos rebeldes y las comunidades zaghawa.
    Aunque la base política y étnica del conflicto de Darfur ha evolucionado, sus dinámicas básicas, tácticas y tecnologías, son similares a las observadas en fases previas. Particularmente, la provisión de armas a las fuerzas del Gobierno de Sudán y sus milicias aliadas en Darfur – que siguen siendo los mayores perpetradores de la violencia armada y el “área libre de tránsito” para el aprovisionamiento de materiales a los grupos armados de todas las partes a través del abastecimiento y la incautación- han estado casi completamente libres de obstáculos por parte de las acciones y políticas de la comunidad internacional, incluyendo el inútil embargo de armas de la ONU. En el mismo estilo, las Fuerzas Aéreas Sudanesas (AFS) han seguido metiendo armas en Darfur con plena impunidad; apoyaron los ataques por tierra con bombardeos aéreos en todos los estados de Darfur durante 2011 y en Darfur Norte y Darfur Oeste durante 212, a pesar de la prohibición del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU) sobre tales operaciones de ofensiva aérea, vigente desde 2005.
    Los rebeldes de Darfur, mientras tanto, han perdido o abandonado muchas de las “áreas liberadas” que antes estaban bajo su control. Al mismo tiempo, los poderes regionales que han constituido históricamente su mayor fuente externa de apoyo material –Chad, Libia y Sudán del Sur- han experimentado cada una transformaciones políticas, cambio de régimen o una reconfiguración de su postura hacia Sudán y Darfur que pueden haber disminuido su capacidad o voluntad de proporcionar dicho apoyo.
    Sin embargo, estas transformaciones regionales no han removido completamente ni los mecanismos ni los motivos para el flujo de armas, personas o apoyo político a los actores armados de Darfur a través de la frontera. El cambio de régimen en Libia, acompañado por el rápido establecimiento de cooperación política y militar entre Jartum y el nuevo Consejo Nacional Transitorio libio (Sudan Tribune, 2011e), ha terminado con las transferencias apoyadas por el Gobierno anterior de armas y otros materiales desde Libia para el Movimiento Justicia e Igualdad (JEM) y otros grupos rebeldes de Darfur. Pero la escasa seguridad del arsenal militar y la incapacidad del nuevo régimen para extender un control político pleno sobre el sur de Libia pueden haber facilitado flujos de armas no oficiales. De forma similar, el acercamiento entre Chad y Sudán han disminuido ciertamente anteriores movimientos de aras y personal militar a través de la frontera Chad-Darfur (Tubiana, 2011a). Pero a pesar del despliegue en 2010 de una Fuerza Fronteriza conjunta de ambo países, los movimientos rebeldes a gran escala entre las áreas desérticas del noreste chadiano y el norte de Darfur siguen siendo posibles. Un ejemplo de esto es la exitosa operación del JEM para sacar a su líder Khalil Ibrahim de Libia en torno al 28 de agosto de 2011 a través de las fronteras Libia-Chad-Níger y Libia-Chad-Sudán. Los intercambios a pequeña escala de equipamiento militar entre grupos armados de Chad y Sudán del mismo modo ilustran las limitaciones del acercamiento y desarme respecto de negar apoyo material a las fuerzas rebeldes.
    Estos intercambios están detallados en la Sección II.
    Finalmente, la independencia de Sudán del Sur en julio de 2011 no parece haber conducido a cambios decisivos en las ambiguas relaciones entre los grupos armados de Darfur y el Gobierno de Sudán del Sur (GoSS). Aunque la creciente presencia política de los grupos rebeldes de Darfur en Sudán del Sur es indiscutible, la promesa incumplida de más asistencia material sustancial de parte del GoSS a los grupos armados de Darfur sigue estando relacionada con las perspectivas de consolidación de los fragmentados grupos rebeldes de Darfur; su involucramiento en el conflicto de Kordofan Sur, que sigue siendo la primera prioridad extraterritorial de Sudán del Sur; y la relación triangular entre los grupos rebeldes de Darfur, el Movimiento de Liberación del Pueblo de Sudán, SPLM, y el Movimiento de Liberación del Pueblo de Sudán Norte, SPLM-N.
    La sección III de este informe explora las ambiguas relaciones entre rebeldes y comunidades en el oeste de Sudán del Sur y Kordofan Sur, y su potencial para redefinir el conflicto de Darfur como una confrontación mucho mayor norte-sur.
    En particular, esta sección describe no sólo los crecientes vínculos entre los grupos rebeldes de Darfur y el SPLM-N en Kordofan Sur, sino también el potencial conflicto en la frontera entre Darfur y Bahr al Ghazal, que ha sido pasado por alto.
    Aunque la comunidad internacional generalmente sostiene que el conflicto de Darfur ha experimentado avances profundos y propicios, este informe en cambio argumenta que, mientras el conflicto entra en su noveno año, no hay una perspectiva clara de un fin decisivo de la confrontación violenta.
    Sus hallazgos claves incluyen los siguientes:
    - En 2010, una nueva Fuerza de Defensa Popular no árabe ha sido reclutada, entrenada y armada por parte del Gobierno de Sudán para impulsar la salida de grupos rebeldes y comunidades civiles zaghawa de la una amplia franja del este de Darfur.
    En torno a 70.000 personas, principalmente zaghawa, han sido desplazadas desde mediados de 2011, conduciendo a una serie de ataques de represalia de ambas martes desde entonces hasta comienzos de 2012.
    - Armas y, en particular, municiones de factura reciente siguen fluyendo hacia las fuerzas delegadas y las fuerzas del gobierno presentes en Darfur que las respaldan, sin impedimentos por parte del embargo de la ONU sobre Darfur, completamente inútil. Mientras el Consejo de Seguridad de la ONU está pendiente de autorizar la publicación de los últimos hallazgos del Panel de Experto establecido para monitorear el embargo, la nueva evidencia que llega desde Kordofan Sur indica que aparentemente continúa la tendencia identificada por el Panel en 2010 de provisiones de munición internacional “justo-a-tiempo” a las Fuerzas Armadas Sudanesas (FAS).
    - El conflicto de Darfur continúa caracterizándose por los bombardeos aéreos en todos los estados de la región, en apoyo a las operaciones por tierra contra las fuerzas rebeldes y, en ocasiones, deliberadamente dirigidas contra asentamientos civiles que se cree que apoyan o se identifican con las fuerzas rebeldes. La capacidad aérea, desplegada violando las resoluciones del Consejo de Seguridad, se mantiene gracias al apoyo internacional actual a través de actores corporativos sudaneses, de Medio Oriente o Europa del Este que sostienen recursos militares y logísticos usados tanto para bombardear Darfur como para enviar armas.
    - Irónicamente, las FAS en Darfur son la principal fuente de aprovisionamiento, más que nada con el material capturado en el campo de batalla, para los grupos rebeldes de Darfur.
    - Aunque el derrocamiento del régimen de Muamar Gaddafi ha terminado oficialmente con el apoyo material de Libia al JEM y la facción del Movimiento de Liberación de Sudán dirigido por Minni Minawi (SLM-MM), los grupos rebeldes proclaman que han trasladado material significativo desde el arsenal desprotegido del sur de Libia tras la caída del régimen
    - El involucramiento de los grupos rebeldes de Darfur en el conflicto de Kordofan Sur se incremento desde finales de 2011 y durante 2012, cuando las fuerzas del JEM en particular cesaron las operaciones de combate en Darfur entre mediados de 2011 y principios de 2012. Esta frágil alianza con el SPLM-N se basa en las conexiones tribales, particularmente entre los grupos masalit marginados de Darfur, el oeste de Bahr al Ghazal y los montes Nuba.
    - Los liderazgos tanto del SPLM como del GoSS mantienen divisiones en cuanto al apoyo a los grupos rebeldes de Darfur. Mientras tanto, hasta finales de 2011 el SPLM mantenía enlaces divididos con los pequeños campamentos de rebeldes de Darfur presentes en el oeste y el norte de Bahr al Ghazal. La presencia de darfuríes en Bahr al Ghazal, aunque no es tan amplia como ha proclamado el Gobierno de Sudán, ha coincidido con la escalada de incidentes militares entre las FAS y el SPLM en la frontera Darfur Sur-Sudán del Sur, de cual no se ha informado, que elevaron la posibilidad de significativos conflictos futuros en esta área disputada.

    Las nuevas dinámicas étnicas internas en Darfur; el actual aprovisionamiento de armas y otros apoyos a todas las partes; y las crecientes conexiones a conflictos actuales y latentes en zonas disputadas de Sudán del Sur y Kordofan Sur; estos tres factores elevan la perspectiva de que continúe una guerra por desgaste de baja combustión con los actores armados y contra las comunidades civiles en Darfur y a lo largo de nuevos frentes en las fronteras sur y este de la región.


    Tipo:Análisis
    Tema:
    Autor: Jérôme Tubiana
    Idioma:Inglés
    Editorial:SAS - HSBA Working Paper 28
    Fecha de publicación:01.07.2012
    Año de publicación: 2012
    Disponible: Gratuito
    Enlace web: http://smallarmssurveysudan.org/pdfs/HSBA-SWP-28-Forgotten-Darfur.pdf
    Newsletter

    Para estar al día de las novedades de Darfurvisible.org

    Suscripción »

    Newsletter
    Agenda
    Info Online

     SUNA

     • Foreign Ministry Summons Western Diplomats to Inform about South Sudan Support to Rebels

     • Joint Sudan and South Sudan Security Committee Submits Recommendations to Defense Ministers of the two Countries

     • Delegation of Burkina Faso acquainted on National Assembly's experience in hosting conferences

     Radio Dabanga

     • Report: North Darfur gold mine conflicts not inter-tribal; Sudan regime behind them

     • Detained women on hunger strike in North Kordofan prison, Sudan

     • Attack on Abu Karshola leaves 411 Sudan soldiers dead: rebels