Este año, el Día Internacional de las Personas Refugiadas recuerda que las personas refugiadas son “personas reales, con necesidades reales”. De los 42 millones de personas desarraigadas en el mundo, 2 millones se encuentran en esta situación por la crisis de Darfur. En esta región sudanesa, la cooperación continua con el Gobierno y otros agentes, para proveer protección efectiva a las personas refugiadas, IDP y retornadas, sigue siendo crítica, según la información de ACNUR.
El 20 de junio es el Día Internacional de las Personas Refugiadas. Este año, el lema elegido por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los refugiados (ACNUR) es “Personas reales, necesidades reales”.
En Sudán, el ACNUR se ocupa de cerca de 2 millones de personas desplazadas de sus hogares a causa de los conflictos, la desertización y la pobreza. Más allá de la seguridad, la violencia contra las mujeres y la degradación medioambiental, la principal preocupación de la población en Darfur es el acceso a la tierra y otras oportunidades de contar con medios de vida.
El contexto
El conflicto de Sudán continúa afectando a millones de personas y crea una situación política y de seguridad volátil y compleja, que se presenta como un desafío par ala comunidad humanitaria. El Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los refugiados (ACNUR) y sus socios ofrecen protección y asistencia a las personas refugiadas y desplazadas internas (IDP) en Sudán.
La oficina implementa programas en cuatro áreas operativas: una prolongada situación de refugiados centrada principalmente en el este de Sudán, un a creciente población urbana de refugiados en Jartum, una emergencia de personas refugiadas e IDP en Darfur y la repatriación y reintegración de los retornados en el Sur de Sudán. Cada uno de estos programas tiene requieren diferentes características de protección y presenta diversas perspectivas de solución duradera.
En los tres años, desde que se firmara el Acuerdo de Paz Global (CPA) y se creara el Gobierno de Unidad Nacional, miles de personas sudanesas han regresado del exilio. En agosto de 2008, ACNUR asistió a unos 126.000 refugiados que regresaban al sur de Sudán, mientras que 157.000 regresaban espontáneamente.
Se estimaba que cerca de 130.000 refugiados sudaneses permanecen en Egipto, Etiopía, Kenia y Uganda. ACNUR con sus socios implementan proyectos de reintegración enfocados en la comunidad, en las áreas de regreso. También se buscan soluciones para un pequeño grupo de refugiados etíopes que viven en el sur de Sudán.
El Acuerdo de Paz de Darfur (DPA) firmado en mayo de 2006 no ha conseguido traer estabilidad. El conflicto y los desplazamientos de civiles dentro de Darfur y hacia Chad continúan dificultando los esfuerzos de protección y asistencia en la región que abarca a 2,5 millones de IDP, así como 45.000 refugiados chadianos y más de 3.000 refugiados provenientes de la República Centroafricana.
La fuerza de paz conjunta de las Naciones Unidas (ONU) y la Unión Africana (UA) para Darfur, UNAMID, está presente pero es incapaz de llevar adelante sus responsabilidades debido a la falta de equipamiento y personal.
Darfur
En Darfur, más allá de la seguridad, la violencia contra las mujeres y la degradación medioambiental, la principal preocupación de la población es el acceso a la tierra y otras oportunidades de contar con medios de vida.
Las migraciones elevan las rivalidades por los recursos naturales; y la competencia por agua, la leña y las tierras de pastoreo son potenciales causas de conflictos. La cooperación continua con el Gobierno y otros agentes, para proveer protección efectiva a las personas refugiadas, IDP y retornadas, sigue siendo crítica.
Las cifras
A falta de cifras oficiales, ACNUR ha estimado la población refugiada en base a los reconocimientos de solicitantes de asilo de los últimos 10 años.
De este modo, en enero de 2009 en Sudán había 1.201.040 personas viviendo desplazadas de sus hogares pero dentro del país (IDP), mientras que 21.081 de ellas habían regresado a sus casas. A esto se sumaban 419.248 personas sudanesas exiliadas en otros países como refugiadas, y 18.080 más que esperaban la resolución de sus expedientes de asilo.
ACNUR también calculaba que 90.087 sudaneses refugiados en el extranjero habían retornado a sus hogares en 2008.
Asimismo, a enero de 2009 en Sudán residían 181.605 personas reconocidas como refugiadas y personas que respondían a la situación de refugiadas aunque su estatus no hubiera sido aún verificado, y 5.870 solicitantes cuyos expedientes estaban pendientes de resolución.
El número de personas desarraigadas por conflictos y persecuciones en todo el mundo alcanzó los 42 millones a finales del año pasado, según un nuevo informe del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR).
De ese número, unos 16 millones eran refugiados y solicitantes de asilo, y 26 millones, desplazados internos.
Pese a lo alto de la cifra, el informe no incluye los datos de este año, en que se produjeron nuevos desplazamientos, por ejemplo en Pakistán, Sri Lanka y Somalia, explicó el Alto Comisionado, António Guterres.
La gran mayoría de los refugiados y desplazados vive en países en desarrollo y muchos se encuentran desamparados desde hace años, sin ninguna expectativa de retornar a sus hogares debido a conflictos armados de larga data.
Por ejemplo en Colombia, dice el ACNUR, se encuentra una de las mayores poblaciones de desplazaos del mundo, alrededor de 3 millones. En Iraq hay más de 2,5 millones, y en la región sudanesa de Darfur, más de dos millones.
En cuanto a los refugiados, el 80% se encuentra en países en desarrollo que asumen una carga desproporcionada y necesitan apoyo internacional para asistir a estas personas, subrayó el Alto Comisionado.