Las personas darfuríes residentes en Chad pidieron mejoras de infraestructura para la educación primaria y secundaria en los campos al este de Chad, donde viven unas 250 mil personas.
Piden más escuelas en los campos de refugiados de Chad
Las personas refugiadas sudanesas en Chad dijeron a los altos cargos del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados, ACNUR, la semana pasada que necesitaban mejores instalaciones educativas para sus niños y niñas, mientas que las personas chadianas desplazadas dijeron que estaba preocupados por la escasez de comida para el año venidero.
El pedido se hizo el jueves cuando la Asistente del Alto Comisionado para Operaciones Janet Lim visitó Djabal, uno de los 1 campos de refugiados organizado por ACNUR en el este de Chad, que alojan a unos 250 mil personas darfuríes. También hay unas 166 mil personas chadianas desplazadas internas en el este.
Los líderes de las personas refugiadas en el campo, ubicado cerca de la ciudad de Goz Beida, dijeron que las instalaciones de las tres escuelas primarias de Djabal necesitaban mejoras urgentes. Dijeron que, debido a la falta de fondos, apenas había sillas ni escritorios y que la mayoría del alumnado tenía que sentarse en el suelo. También dijeron que no tenían suficiente material de papelería, libros de textos y otros materiales para estudiar.
Ante la remota perspective de volver a casa pronto, también pidieron que se establecieran escuelas secundarias en los campos del este de Chad. Actualmente, hay sólo dos escuelas secundarias para los 12 campos.
La asistente, Lim, acogió estas solicitudes como señales de un desarrollo positivo. “Cuando las personas refugiadas empiezan a pedir mejor educación, esto significa que sus otras necesidades básicas están siendo atendidas”, apuntó. ACNUR cree que las mejoras en las instalaciones educativas y las oportunidades en los campos de refugiados pueden ayudar a evitar que los niños y adolescentes de ambos sexos sean reclutados por los grupos armados.
Lim también se reunió con un grupo de chadianos desplazados hacia Gouroukun por los enfrentamientos de 2006-2007 entre las tropas del Gobierno y las fuerzas rebeldes. Estos expresaron su preocupación por la falta de comida para este año a causa de las escasas cosechas de granos en 2009 y dijeron que la continua inseguridad en la frontera de Chad-Sudán impedía que regresaran a sus hogares.
Asimismo, Lim aseguró que las comunidades de acogida en el este de Chad no debían ser olvidadas.